LA MATERNIDAD Y EL DEPORTE DE ÉLITE. UN DEBATE PARA AFRONTAR

Foto: ovocito secundario. Clínica Aisa.

La noticia de que la Federación Española de Fútbol asumirá los gastos de preservación de ovocitos de aquellas futbolistas de la selección española que así lo soliciten ha reabierto el debate en torno a la maternidad en deportistas de élite y las dificultades (económicas, profesionales, institucionales, deportivas..) para afrontarla. Sólo por ello, bienvenida sea una medida que, vaya por delante, no puede – en mi opinión- ser descalificada por no dar una solución completa a un problema del que pocas – demasiado pocas – veces se habla y se debate. La preservación de ovocitos no es, evidentemente, la solución a la maternidad de las deportistas de élite pero sí es una alternativa para mujeres – deportistas o no – que desean garantizar, en lo posible, la calidad de los gametos porque quieren ser madres en un futuro.

La medida anunciada por la RFEF deriva de las mejoras que las futbolistas de la selección española vienen alcanzando desde que el manifiesto de once deportistas primero y el escándalo Rubiales después provocara una revolución en el Ente federativo. Las negociaciones entre futbolistas y Federación pusieron en marcha medidas técnicas y deportivas que han ido igualando los medios y recursos con los disfrutados por el combinado masculino (viajes, ayudas para familiares, staff técnico, personal sanitario..). Ahora, entre otras cuestiones, la capitana Alexia Putellas puso encima de la mesa los gastos de la preservación de ovocitos y la RFEF está ultimando un acuerdo con una clínica de fertilidad para asumir los gastos. En realidad el sindicato FutPro ya contaba con uno pero ahora será la Federación la que asumirá el coste.

Tras el anuncio distintas deportistas como Theresa Zabell, Ona Carbonell o Ana Peleteiro fueron críticas con la medida, bien en los medios de comunicación o en las redes sociales. Las tres han mantenido, en distintos momentos históricos del deporte femenino español, la defensa de los derechos de las mujeres deportistas y han incidido especialmente en las dificultades para la maternidad. Las tres insistieron en la necesidad de poner en marcha medidas que impidan que las mujeres de la élite deportiva eviten la maternidad porque no pueden volver a la alta competición. Becas en las que se considere la maternidad, profesionales especializados en el pre y post parto, servicios de conciliación, ayudas para viajes, horarios adaptados, proteger los contratos durante el embarazo y el año posterior. Todas plantean si no se está adaptando la maternidad a la estructura deportiva en lugar de ser al revés y adaptar el deporte de élite a las necesidades de acompañamiento para garantizar la maternidad.

Obviamente todas ellas tienen razón porque la medida, por si sola, no es la solución. Es imprescindible un plan de acompañamiento completo que incluya programas de salud reproductiva y establecer las ayudas que sean necesarias. Además habrá que impedir que la medida se convierta en un elemento de presión para las deportistas, especialmente en aquellas instancias como el fútbol profesional, donde los clubs pueden convertir esta posibilidad en una obligación para la firma de un contrato. Pero, tal y como ha sucedido en el ámbito laboral ordinario, sindicatos, juristas y legislación deberán impedir cualquier tipo de discriminación.

En todo caso la demanda de preservación de ovocitos ha ido incrementándose durante estos años. De hecho aumentó un 70% en los últimos cinco, coincidiendo con la mejora de las técnicas de vitrificación y el retraso de la maternidad por motivos laborales, económicos o sociales. En Galicia la sanidad pública financia la preservación de óvulos a mujeres entre 30 y 35 años que lo deseen. El retraso de la maternidad se debe a múltiples causas y, en realidad, no hay ningún manual donde se diga que es mejor ser madre a los 28 que a los 38. Aceptando el “reloj biológico”, en cada mujer marca una hora diferente. El único mandamiento en torno a la maternidad es que esta sea deseada. La preservación es sólo una medida más, no la solución. Así que bienvenida sea y bienvenido el debate en torno a la maternidad en deportistas de élite que debe ir mucho más allá que una medida concreta. Que no pare.

Publicado por Mar Barcon Sanchez

Madre, médico, socialista, coruñesa nacida en Ortigueira. Razonablemente feliz.

Deja una respuesta